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Presidente Lasso frena la movilidad eléctrica en Ecuador

El gobierno nacional se compromete públicamente a luchar contra el cambio climático y fomentar la movilidad eléctrica, no obstante, opta por encarecer y restarle competitividad a los vehículos eléctricos, favoreciendo el consumo de combustibles fósiles.

En el principio fue el “Buen Vivir”, para 2017 pasó a llamarse “Toda una Vida”, y finalmente en el 2021 se trata de “Creación de Oportunidades”. Los planes nacionales de desarrollo son compendios complejos, cuyo propósito es enlazar la visión y el estilo propio de cada gobierno, con la consecución de objetivos que el país debería perseguir en un horizonte superior a los 4 años.

Mucho más, convenios internacionales posteriores establecieron que los planes nacionales de desarrollo se articulen con los objetivos y metas de desarrollo sostenible (ODS) 2015-2030 de las Naciones Unidas. Ello debería, en teoría, facilitar el que todos los presidentes, sean de la ideología que sean, coincidan en líneas generales y edifiquen sobre los logros de pasadas administraciones. Pero no ocurre así. Las metas establecidas han sido insuficientemente satisfechas, y son los quiebres antes que las continuidades, la constante tras los cambios de gobierno.

En efecto, planificar es tomar decisiones para el futuro con la información disponible en el presente. Sin embargo, doctrinas como la neoliberal, a la que adscribe el movimiento oficialista CREO, rechaza de plano la conveniencia de cualquier planificación, dejando en manos de las fuerzas del mercado la tutela de la economía. Ello despertaba inquietud alrededor de la forma en la que el gabinete de Lasso iba a cumplir su obligación constitucional de presentar su plan de desarrollo.

La respuesta subsecuente falló en impresionar, con un plan que no es plan. El documento, queda corto a la hora de convertirse en ese compás que guíe al Ecuador. Hace un diagnóstico de la situación del país y expone una visión de futuro, pero lo medular, las metas establecidas en sus 5 ejes (económico, social, seguridad integral, transición ecológica e institucional), son tangibles pero arbitrarias.

No se explica el porqué de las variaciones cualitativas que se intenta lograr (por ejemplo: “Incrementar de 71 a 96 los instrumentos integrados para aumentar la capacidad adaptación al cambio climático” o “Incrementar de 1.496 a 2.067 fuentes de contaminación hidrocarburíferas remediadas y avaladas”). Más importante, en ningún recoveco del texto aparece aquello que es medular a cualquier plan, el “cómo”.

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Justamente, el Plan de “Creación de Oportunidades” es el primero en su tipo que da por sentados los efectos del calentamiento global en el Ecuador, estableciendo la necesidad de “desarrollar planes de contingencia para enfrentar los efectos de las variaciones en el nivel del mar”.

No obstante, la transición ecológica, aunque es uno de los ejes y se presenta apuntalada por el cambio tecnológico, no parece ser la estrategia principal del régimen, la cual está más bien orientada a la mitigación y la adaptación: “alcanzado un equilibrio entre las fuentes de energía renovable y no renovable.”

Nuevamente sin especificar cómo o porqué, las principales metas pertinentes para el transporte sustentable son:

  • • Reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero por deforestación en el sector de Uso del Suelo, Cambio de Uso del Suelo y Silvicultura (USCUSS) de 53.782,59 a 52.706,94 Gg CO2eq.
  • • Reducir del 91,02 a 82,81 la vulnerabilidad al cambio climático, en función de la capacidad de adaptación
  • • Evitar que la brecha entre huella ecológica y biocapacidad per cápita no sea inferior a 0,30 hectáreas globales.
  • • Reducir de 79.833 a 62.917 kBEP la energía utilizada en los sectores de consumo.
  • • Reducir a 10,50% las pérdidas de energía eléctrica a nivel nacional.

 

Quizá para responder ante la opinión pública cómo se cumplirían estas y las demás metas que en el Plan quedan flotando en el aire, el pasado jueves 23 de setiembre, el presidente Guillermo Lasso, anunció una serie de reformas tributarias y laborales., que fueron tituladas de forma similar al plan, la llamada “Ley de Creación de Oportunidades”.

Esta ley cuyo debate apenas se enciende en el país, despierta pasiones encontradas. La movilidad eléctrica no escapa de la discusión, y algunos de sus puntos propuestos afectarán su desarrollo.

Exoneraciones tributarias actuales para vehículos eléctricos.

En el Ecuador, el apoyo a los vehículos eléctricos ha tenido en la exoneración del Impuesto al Valor Agregado (IVA), uno de sus puntales. Sin embargo, la nueva ley plantea que la exención se restrinja únicamente para los vehículos que tenga fines comerciales, es decir vehículos de transporte público y carga. Lo mismo ocurre con las baterías y cargadores de uso particular, que en adelante pagaran este gravamen. Naturalmente la dificultad radicará en que no se pude diferenciar, sino hasta su uso mismo, el fin de trabajo o uso particular que se le brindará a estas herramientas.

Otro de los anuncios realizados por Lasso, es la eliminación del Impuesto a los Consumos Especiales (ICE) para los vehículos híbridos. Esta disposición que estaba vigente desde hace años para los autos eléctricos, pero que al aplicarse a autos que combinan la combustión de naftas con la propulsión eléctrica, restará competitividad en el mercado a los autos 100% eléctricos y libre de emisiones.

Finalmente, la ley propuesta incorpora una reforma a la Ley Orgánica del Servicio Público de Energía Eléctrica, la cual facultaría que las empresas públicas generadoras de luz, puedan vender carga a los VE a través electrolineras, o hacerlo a través de operadores privados. Los modelos de gestión y negocio están todavía pendientes de tratamiento.

En sí ambos instrumentos propuestos por el ejecutivo, dejan más dudas que certezas. La discusión ahora se traslada a la Asamblea donde la oposición ha advertido la inconstitucionalidad de partes del articulado de la Ley, mientras la bancada oficialista la promueve como indispensable para la reactivación económica.

Los precios de los vehículos eléctricos antes y después de la reforma tributaria:

Imagen

Modelo

Precio SIN IVA

Precio CON IVA

Aumento en USD

Audi E-Tron

$ 76,990.00

$ 86,228.80

$ 9,228.80

Skywell ET5

$ 38,000.00

$ 42,560.00

$ 4,560.00

BYD E5 400

$ 34,000.00

$ 38,080.00

$ 4,080.00

BYD S2 400

$ 31,990.00

$ 35,828.80

$ 3,838.80

BYD E3 400

$ 28,990.00

$ 32,468.80

$ 3,478.80

MG ZS EV

$ 35,990.00

$ 40,308.80

$ 4,318.80

BYD E2 300

$ 25,990.00

$ 29,108.80

$ 3,118.80

Hanteng X5

$ 38,990.00

$ 43,668.80

$ 4,678.80

Nissan Leaf

$ 39,900.00

$ 44,688.00

$ 4,788.00

KIA Soul

$ 30,990.00

$ 34,708.80

$ 3,718.80

Zotye E30

$ 11,990.00

$ 13,428.80

$ 1,438.80

Jiayuan City

$ 8,500.00

$ 9,520.00

$ 1,020.00

Dayan Chok

$ 6,900.00

$ 7,728.00

$ 828.00

Dayang Chok G2

$ 8,999.00

$ 10,078.88

$ 1,079.88

Dayan Chok Cross

$ 11,990.00

$ 13,428.80

$ 1,438.80

Zhidou D1

$ 9,490.00

$ 10,628.80

$ 1,138.80

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